Yo ví al Ferro campeón del 86

Yo tenía 13 años, no era un sábado común, -se venía un partido difícil- y  la semana se había hecho larga. Así es que después de hacer los mandados, me hice la cama, comí  toda la polenta -que no era de mi agrado- y me tragué la bronca cuando, en el medio del almuerzo, el sifón Drago hizo el ruidito característico de que no había más soda, calladito la hice...pero esto no era suficiente. Lavé el Falcon celeste de mi viejo y me aseguré los cinco australes de la entrada.

Por fin llegó la hora de partir para la cancha (¿había otra cosa más linda que eso?). Obviamente me puse el buzo azul de “las tres tiras” por las dudas hubiese posibilidad de tirar unos tiritos en el entretiempo. El estadio me quedaba a unas quince cuadras de mi casa y unas de mis cábalas era ir saltando y tocando las señalizaciones de las calles hasta llegar a 24 de Septiembre y Roma.

Ya adentro de la cancha, no podía creer lo que estaba viendo en vivo y en directo: el calentamiento previo al partido del Club FERRO CARRIL OESTE -el campeón del año 85’-.  
En tanto la voz del estadio decía: “Publicidad Immmmmmmpetud, la voz cordial y siempre amiga del deporte cordobés, les da la bienvenida!...”; y sí, estaba a punto de ver en acción bien de cerquita a jugadores que para mí, en ese momento, eran como ver a Manu, Chapu, u Oberto hoy!

Ahí nomás empezó la presentación de los equipos, sin lugar a dudas el más aplaudido fue Cortijo, el más silbado Gabriel Darrás y Diego Maggi y por el lado de Española, la "Pepa" Arrigoni era el preferido de la gente y el alemán Pablo Wenderbourg también.
Acá van algunas de las perlitas que me hicieron dar cuenta de lo que en ese momento era un equipo en serio. Digo esto porque en ese entonces, –estoy hablando de 25 años atrás- los clubes locales aún no eran tan profesionales, y las cosas se hacían “más a pulmón”.
Yo era un chico y hay detalles que parecen que se agrandaran como por debajo de una lupa cuando un chico los ve. Hay cosas que para muchos son insignificantes, no para mí, ni siquiera hoy.

El verde de las camisetas de los de Caballito era muy intenso, parecían rayadas pero no lo eran, sino que tenían diferente tramado, el Ferro en cursiva a la derecha del número y en la sudadera el escudo, que era hermoso.
¡Mirá esto!, el utilero completamente vestido de verde y  hasta el bidón del agua tenía una funda acordonada con la marca que los vestía que era Topper 

Verlo jugar a Miguel Cortijo realmente daba placer, explicarles seria medio complicado, tenía un manejo de balón extraordinario, se deslizaba por la cancha como si tuviese patines y además, fue el primero que vimos dar pases mirando para otro lado.

Otro recuerdo es el del flaco Darrás, -nunca pensé que fuese tan flaquito, tenía una puntería asombrosa (cuando estaba con el día era amargante), parecía la pantera rosa jugando al básquet.

Después estaban Diego Maggi, que era un pívot de 2,06 muy fuerte y con un respetable tiro de cuatro metros, el joven Fabián Tourn con sus 2,05 mts (fallecido hace 2 años), en ese momento jugaba de ala y con muy buenos porcentajes de tres puntos; el  "gringo"  Maretto ya veterano, era un especialista cuando al equipo le marcaban zona, el juvenil Guillermo Coissón, un 2,10 mts que quedó en promesa y nada más y Luis González de 2,11 de selección nacional que en ese momento se hacía muy difícil de defender por la estatura.

Párrafo aparte para los extranjeros: El moreno se llamaba Johnny Martin de 2,04  de buenos movimientos pero algo pesado se lo notaba (a las pocas fechas remplazado por el conocidísimo Carl Amos).

El otro americano era blanco y se llamaba Michael Schelegel (digo se llamaba porque falleció en abril de este año producto de un cáncer) jugador de básquet con todas las letras, completo, excelente; medía 2,05, jugaba de externo y si el técnico se lo pedía, se posteaba y sacaba ventaja de quien en ese momento lo estuviese defendiendo.
Para mí fue unos de los mejores jugadores extranjeros que vi pasar por la liga. Tuvo una larga trayectoria por el básquetbol español donde fue una de las figuras de la ACB (liga española de basquet), este equipazo estaba dirigido por Luis Martínez.

Al partido lo ví desde la tribuna que estaba debajo del aro que daba a la calle 25 de Mayo, de más está decir que no entraba ni un alfiler en la cancha. En el primer tiempo Ferro funcionó a la perfección, era una maquinita.
Al comienzo del segundo tiempo ellos se cargaron de faltas y salió Schelegel por foules y los americanos Thomas Whimbush y Cedrick Miller de Asociación Española se pusieron el equipo al hombro y emparejaron las cosas faltando dos o tres minutos. El aliento de la gente que colmaba el estadio y los dos triples claves en el momento justo de Marcelo “la pepa” Arrigoni, Española sacó unos seis puntitos de ventaja que para el básquet de esos años eran muy difícil de remontar. No nos olvidemos que  existía el famoso uno más uno y el equipo que llevaba esa ventaja tenía la posibilidad de optar sacar de costado cuando había un foul y el reloj seguía corriendo.

Sí señor, Española le ganaba a Ferro!, ¡al campeón! A uno de los equipos más reconocidos de todos los tiempos! lo que parecía imposible se hizo realidad en los últimos tres minutos.






¿Habrá sido por comer toda la polenta, por haber hecho la soda, por lavar el Falcón, o por la cábala de los carteles? Nunca se sabrá, pero para mí fue por eso.... ¡creer o reventar!

Como regalito acá les dejamos dos minutitos de ese Ferro campeón de 1986 jugando la final con Olimpo de bahía blanca, esperamos que les guste y hasta la próxima! 


8 comentarios:

  1. garzonadrian@hotmail.com24 de agosto de 2011, 18:38

    EXCELENTE RELATO AMIGO, ES VOLVER A VIVIR TODAS ESAS EMOCIONES DE UNA EPOCA INOLVIDABLE...FELICITACIONES
    ADRIAN GARZON

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  2. Qué magnífico recuerdo! Y qué emoción, la mención al Gringo Maretto (para los sunchalenses, ZUECO) ya que recuerdo haberlo visto jugar desde premini... Un saludo para él Pitti Visconti

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  3. Muy lindo relato...como todo lo q escribis...Es lindo como transportas hacia el tiempo atras...abrazo...

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  4. Exelente relato muchacho..me identifique mucho con esa emocion previa (por aquellos años juveniles)al juego... Parrafo aparte para Ferro...hay un detalle no menor para la época y para hoy dia !!...La ALTURA de ese equipo..dos tipos de mas de 2.10, 4 que superaban los 2.03..una locura.aún hoy no podemos encontrar en argentina eso... un gran abrazo

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  5. Un placer la lectura de tu relato! Así de emocionante era...

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  6. Muy lindo recuerdo. Solo dejame decirte que Maretto, en 1985 tenía 23 años; no era veterano. Es de 1962 como yo. Un enorme abrazo!

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  7. Es tal cual como se describe aquí,parece que fue ayer,solo quíero publicar que yo estuve ahí el día que Española le gano al Ferro campeón del 86,fue una verdadera fiesta......como olvidar esos momentos !!!

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  8. Muy lindo recuerdo Motivo para este retorno
    VAMOS FERRO

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